De Lisboa a Bilbao

Cuando lo ví, lo escribí.

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Localização: por el momento, Lisboa, Portugal

Anecdotario de una bilbainita que vive en Lisboa.

segunda-feira, julho 03, 2006

Burgos People in Lisboa (dom25)




Domingo, dia del Señor. Nosotras decidimos "madrugar" para ir a Sintra. (11, 11'30...madrugar solo un poquito, quiero decir). Aprovechando que tenian coche pensé que lo mejor sería ir a ver el Palacio da Pena. Pero parece que lo de ir a Sintra lo pensó medio Lisboa, porque habia muuucho tráfico e incluso un atasco a la entrada de Sintra.

Primero vimos los jardines y después pasamos al Palacio. Descubrimos en un panel informativo que había sido la residencia de la archifamosa reina Amelia, y ahí empezamos a crearle por nuestra cuenta una biografía a la Amelia, a su marido (el Rey-Reinona), y la estupenda relacion de la reina con sus lacayos. Porque claro, mu bonito todo, pero, ¿por qué dormían en habitaciones separadas?Ayayay, comienzan las sospechas. Y claro, empezamos a descubrir "recovecos", donde la reina pasaría supuestamente sus ratos acompañada (no del rey-reinona sino de los lacayos).

Asi que en la visita, mas que apreciar el interior de palacio, nos dió por buscar recovecos.Recoveco por aqui, recoveco por alla...y reasignabamos las utilidades de todos los artilugios que veíamos en beneficio de la imaginación. Aquí pensad lo que queríais. La mejor idea la tuvo Carol en la cocina. Vimos una exposición de ollas de cobre enormes, antiguas, y dice carol: mira esa de ahí (gigante, de las que era transprtada por 5 lacayos minimo)..¡qué buena para hacer un kalimotxo! Siemmmpre pensando en lo mismo. Pues a mi que me pongan una más peque de coca cola, que tanta cafeina no puede ser buena.

Después de la visita fuimos a Cabo da Roca, el punto mas Occidental de Europa. Mucho viento y yo sin chaqueta, asi que me pasee con la toalla de playa de Esther sobre los hombros. A Moni la pidieron unos chinos que les sacara una foto, y claro, en esas camaras tan rarrraaass..Total, q el chino tuvo que ponerle el dedo a Moni en el botón. (uy que mal ha sonado esoooo sin quereeeerr queriendooo).
Tomamos un café en un sitio chuli de ahí cerquita y nos dirijimos a la playa del guincho.

Allí, entre bromas de "te empujo, me empujas, metete al agua, no tú" pues me choqué con una de ellas (mantendré su identidad en el anonimato para salvarguardar su seguridad personal) y sentí un cierto dolorcillo en el dedo meñique del pie que fue aumentando hasta que me costó andar. Esther, que es una médico hecha y derecha, me dió un par de cosas para tomar y decidimos ir al hospital. Alli me hicieron una radiografía y resultó que estaba roto, y me lo vendó un médico muy majo que estaba aprendiendo español, y no hacía más que preguntarme por "como se dice esto" o "que significa aquello". Me explicó que estaba leyendo la Historia Interminable (literatura clásica española, claro) y luego se deicó a corregir mi nefasto portugues (me hacía repetir todas las palabras hasta que las decía perfectas).

A la salida nos esperaban Moni y Carol, (Esther pasó conmigo, que maja), y con mi dedito chungo fuimos a ver el partido. Ganó Portugal, que se calsificaba entonces para cuartos de final...y lisboa entera era un clamor! Salimos del bar donde cenamos y vimos el partido. Cogimos el coche para ir a Lisboa.Sin comerlo ni beberlo nos vimos metidas en una manifestación de coches cargados de banderas de portugal que se dirigían a la Plaza Pombal a celebrar la victoria. La gente por las calles, histéricos...en el atasco decidimos mimetizarnos y colgamos de la ventanilla un pañuelito rojo de las fiestas de briviesca, pero nada comparado con las banderas que llevaba la gente. Muuuuchos locos, uno que iba por la acera se lanzó a nuestro coche e intentó abrir la puerta de atras...menos mal que no lo consiguió, si no Esther hubiera tenido dos opciones: o hacerle sitio, o darle un bolsazo.

Avanzábamos a cosa de 2 metros por cada 10 minutos, desesperante, pero tb mu apañao pa hacer fotos. Cuando cogimos un poco de espacio en la plaza de rossio, va un grupo de "exaltados" y se nos lanzan delante del coche, con las banderas. Casi les atropellamos !!!Luego una tía metió la cabeza por la ventanilla de Carol y se puso a gritar como loca: AAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH (nos dio un ataque de risa)

EL ruido de claxons era ensordecedor, no dejaron de sonar en toda la noche, y Carol, la conductora, estaba ya desquiciada: Os quereis calllaaaaarrrrr. Más aún cuando intentamos salir del atasco y, gracias a mis malas indicaciones (habituales en todo el viaje) retrocedimos 5 calles y volvimos al principio del desfile. En ese retroceso, nos sigió o mejor dicho, persiguió, un coche que no dejaba de pitar, pero lo curioso es que ibamos solos por el atajillo, asi que evidentemente nos pitaba a nosotras. Carol estuvo a punto de bajarse y darle dos leches, jajajaja. Es que se las merecía!

A dia de hoy, Portugal ya está en semifinales, la fiesta fue del estilo, y más aún cuando ganemos el mundial!!

domingo, julho 02, 2006

Burgos People in Lisboa (sab24)




El sabado amaneció nubladillo, así que en vez del plan de playa previsto, hicimos turismo por la ciudad. Fue en ese momento cuando comenzó su pasión por el mobiliario urbano. Nada más salir de la Pousada, Monica me señala una marquesina de autobús que tenía un cartel anunciando un vino, y me dice: a que se rie?? Y me explican Carol y Esther que mira si está loca Mónica que dice que ayer pasó por delante del cartel y éste se rió. Y yo me uno y digo: como una txota! Cuando de repenteeeee, nos ponemos delante y se escucha una risas como desde una grabadora en el interior del cartel. Pa mearse!. Tuvimos que darle la razón a Monica, debe tener algún sensor que activa la grabación, pero nuestras risas sonaban mejores y más espontaneas q las de la marquesina. Claro, tuve que sacarle una foto en su descubrimiento, como Colón a América, así es Mónica a las marquesinas sonoras lisboetas.


Bajamos a la Baixa, y les dió con que los semáforos eran muy bajitos. Pues foto que va.Dimos una vueltecilla y luego tuvieron otra de sus "primeras veces":en esta ocasion con el tranvía. Hicimos un poco de turismo por alfama y graça, comimos en un bar normalito pero de comida portu, e incluso estuvimos en la feira da ladra!!(the thieves market) Se quedaron cansaditas de tanta cuesta, tanto que definieron la ciudad como "bonita pero cansina". Tomamos un café en un sitio "distinto" y bajamos andando hasta baixa (el tranvía no nos paró) donde cogimos el metro y quedamos para la noche.

Esa noche, salimos primero por el Bairro, pero despues decidimos ir a Santos. Cogimos un taxi y nos tocó el taxista mas chistoso de toda Lisboa. Claro! Y como una es la que se sienta de copiloto porque entiende português,vaya brasa me dió! El simpático señor oia las gracietas en un programa de la radio y martirizaba a sus clientes con ellas. Entre su repertorio de joyas humorísticas, tenemos algunas adivinanzas como "¿qué es lo que tenemos en medio de las piernas?" o "qué tenemos detras de la espalda". Evidentemente, nos dimos por rendidas en todas las ocasiones, y algunas respuestas no nos dejaron nada convencidas, pero no era cuestion de darle más cuerda al señor, que se sentía en nuevo Gila.

En Santos al ppio yo, sinceramente, pensé que el taxista-humorista nos había engañado, porque cuando yo voy me dejan una calle más arriba, pero en cuanto subimos una cuestecita ya me situé. La noche acabó en Kapital, yo contando trágicas historias de lo selectivos que son los porteros de Kapital y lo imposible que es entrar, cuando Moni se acerca a un portero-gigoló y le dice: ¿podemos entrar? A lo que el gigoló respondeeee: ¿cuantas sois? ; Moni: Cuatro. Gigoló: Adelante. ¿No es alucinante? Con unas pintas de turistas estupendas y ale, entramos por la cara. Claro, mis historias de entradas a 50 euros, compañeras de la resi que se pasan noches a la puerta porque no las han dejado pasar y erasmus rechazados, se fueron por los suelos.

La discoteca me gustó (aun no había estado) y más aun cuando en el segundo piso pusieron sevillanas, musica de rosanna (en una disco??!!) y demás folclore español. Como enanas.
La noche acabó subidas en un taxi. Pudieron corroborar que mis post sobre taxistas de rally son ciertos: se dio buena prisa en llegar, y aún así, yo he estado subida en algunos mucho peores.
Conclusión: El dia fue del turista, la noche del taxista.